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¿Qué es y cómo funciona el
Reconocimiento facial?

Índice de contenidos

Puede que sin darte cuenta, pero seguro que ya has probado esta tecnología en tu móvil, en tu tablet o incluso para entrar en determinadas aplicaciones. Pero… ¿sabes exactamente qué es y cómo funciona el reconocimiento facial?

¿Conoces todos los usos que se le pueden dar? No te preocupes, estás en el sitio adecuado para responder a todas estas preguntas. 

¿Qué es el reconocimiento facial?

El reconocimiento facial es una tecnología que permite identificar o verificar la identidad de una persona a través de su rostro.

Los sistemas actuales de reconocimiento facial están basados en Inteligencia Artificial y redes neuronales profundas que permiten determinar con una precisión casi infalible si dos imágenes corresponden a una misma persona. En el caso de la identificación, el sistema también es capaz de señalar si un individuo se encuentra dentro de una base de datos concreta a través de una imagen de esa persona. 

*Imágenes comparadas con el motor biométrico das-Face de Veridas

 

¿Para qué sirve?

Los sistemas de reconocimiento facial utilizan la biometría facial para permitir que las personas acrediten su identidad de una manera sencilla y segura. De la misma forma que nuestra familia o conocidos nos reconocen por nuestra cara, los sistemas de reconocimiento facial nos permiten acreditarnos por lo que somos, sin necesidad de portar una credencial o recordar una contraseña. 

Los sistemas de reconocimiento facial tienen por tanto dos funciones principales:

  • Verificar la identidad de una persona: En un proceso de alta de usuarios u onboarding, el reconocimiento facial permite comparar la imagen presente en el documento de identidad con la foto que el usuario se saca durante el proceso. De esta forma, es posible determinar que el documento es válido y que corresponde a la persona que se da de alta. 
  • Autenticar a las personas una vez registradas: Cuando los usuarios ya han sido dados de alta en el sistema, el reconocimiento facial les permite autenticarse simplemente con un selfie. En este caso, es posible acceder a áreas privadas de apps o webs, autorizar pagos o transacciones, e incluso acceder físicamente a instalaciones, estadios o eventos gracias al acceso con reconocimiento facial. 

 

Estas tecnologías ya han sido incorporadas por multitud de empresas y millones de personas las utilizan día a día. Desde la apertura de cuentas en remoto, el alquiler de vehículos, o el acceso a estadios de fútbol

¿Cuál es el objetivo del reconocimiento facial?

El objetivo fundamental de los sistemas de reconocimiento facial es proporcionar una manera más rápida y segura de confirmar la identidad de una persona. El uso de la biometría facial permite mejorar al mismo tiempo la experiencia de usuario y la seguridad del proceso. Por un lado, los usuarios no deben recordar contraseñas ni credenciales. Por otro lado, se verifica la identidad real de las personas, ya que la biometría es algo único de cada individuo, mientras que las credenciales se pueden compartir, perder o ser robadas. 

¿El reconocimiento facial puede sustituir a las contraseñas?

Sí. Los sistemas de reconocimiento facial son mucho más seguros que las contraseñas actuales e incluso que los OTPs (One Time Passwords), ya que ambos no dejan de representar algo que las personas sabemos, y por tanto, podemos olvidar e incluso otros pueden saber también o averiguar con facilidad. 

La directiva de servicios de pagos (PSD2) de la Unión Europea, define tres niveles de seguridad o formas en las que podemos verificar nuestra identidad:

  • Posesión (algo que tienes): En esta categoría podríamos encontrar las tarjetas físicas de acceso o coordenadas, o incluso un teléfono móvil.
  • Conocimiento (algo que sabes): Aquí encontramos las contraseñas, la información personal como nuestra dirección, etc. 
  • Inherencia (algo que eres): En esta categoría solo entra aquello que nos hace únicos, y que otros no pueden poseer en nuestro lugar, como por ejemplo nuestra cara o nuestra voz. 

 

Los sistemas de reconocimiento biométrico permiten acreditar a las personas por lo que son, por sus elementos inherentes, y por tanto representan la forma más segura de verificar nuestra identidad. 

Encuentra las respuestas a las preguntas más frecuentes sobre la tecnología biométrica, Inteligencia Artificial y reconocimiento facial y de voz

¿En qué consiste la autenticación por reconocimiento facial?

Antes de entender cómo funciona la autenticación biométrica, es necesario comprender cómo funcionan los motores de biometría facial que están detrás de los softwares de reconocimiento facial. 

Un motor biométrico transforma la imagen capturada durante el proceso de verificación en un vector biométrico a través de algoritmos de Inteligencia Artificial. Un vector biométrico es el conjunto de coordenadas que se construyen a partir de las características únicas del rostro de una persona. 

Antiguamente, los vectores los diseñaban a mano los ingenieros a partir de la distancia entre puntos característicos de la cara (distancia entre la nariz y la boca, entre los ojos, etc.). Hoy en día, las redes neuronales artificiales son capaces de aprender por sí mismas a partir de millones de ejemplos y tienen una precisión mucho mayor. 

Por tanto, cuando se realiza un autenticación biométrica, realmente el sistema está comparando vectores matemáticos y no imágenes. Es importante entender este matiz ya que los servidores de las empresas que utilizan un sistema de reconocimiento facial no almacenan imágenes, si no que guardan estos vectores biométricos. 

Estos vectores son irreversibles (no se puede volver a la imagen original) y no son interoperables (no pueden ser utilizadas por otros sistemas de reconocimiento facial). 

De esta manera, cuando una persona se registra por primera vez en el sistema, se genera un vector biométrico. Más adelante, cuando quiera realizar una operación, volverá a sacarse una foto, que se transformará en otro vector y será este la que se compare contra el del registro, determinando entonces si se trata de la misma persona. 

El alto nivel de desarrollo de estas tecnologías permite realizar este proceso en tiempo real y ser prácticamente instantáneo para el usuario. 

¿Cómo se desarrolló el reconocimiento facial?

Sistemas biométricos old-school o de landmarks

Aunque cueste creerlo, el reconocimiento facial tiene más de 50 años. A mediados de los años 60 un equipo de investigación utilizó un escáner muy rudimentario para intentar mapear algunos datos biométricos como el nacimiento del pelo, la ubicación de los ojos o de la nariz. Sin embargo, en aquel momento no tuvo ningún éxito.

En las siguientes décadas se siguió probando con los ordenadores rudimentarios que había en aquella época, pero a las computadoras les resultaba más sencillo ganar a grandes maestros del ajedrez que reconocer rostros humanos. 

El principal problema de estos sistemas era su trazabilidad, es decir, la posibilidad de reconstruir la imagen original. Además, eran muy frágiles a los cambios en el aspecto como la barba o el uso de gafas o mascarilla.

Sistemas de reconocimiento facial basados en Inteligencia Artificial

En los últimos años, los motores de biometría se han desarrollado con Inteligencia Artificial. Estos sistemas se entrenan para aprender a reconocer caras como el cerebro humano, capaz de distinguir a una persona en diferentes circunstancias, y con mayor precisión debido a la infinidad de datos que procesan. 

Los sistemas actuales tienen tasas de acierto superiores al 99% para bases de datos de millones de caras, y por tanto puede concluirse que son mucho más fiables que el ser humano para identificar a una persona. 

*Imágenes comparadas con el motor biométrico das-Face de Veridas

 

¿Qué beneficios tiene el reconocimiento facial?

Mayor seguridad

Los sistemas de reconocimiento facial basados en Inteligencia Artificial permiten verificar la identidad real de la persona ya que permite ligar esa identidad con un elemento inherente y único de los seres humanos, su rostro. El avance en las últimas décadas de estas tecnologías ofrece una precisión mayor al 99%. 

Mejor experiencia de usuario

Esta opción de verificar la identidad permite convertir este proceso en algo mucho más ágil y sencillo. Los usuarios pueden realizarlo desde un dispositivo móvil u ordenador en cualquier momento y cualquier lugar, sin la necesidad de acudir presencialmente a ningún lado, y de recordar contraseñas o credenciales olvidadizos. 

Integración sencilla

Como ya hemos comentado, los usos del reconocimiento facial son enormes y muy diversos. Además, a día de hoy es muy sencillo integrarlos en una aplicación o web. 

¿Es seguro y preciso el reconocimiento facial?

Hoy en día los softwares de reconocimiento facial alcanzan niveles de precisión superiores al 99% en la mayoría de escenarios. En este sentido, es importante referenciar a entidades externas que auditen el rendimiento de estos sistemas. En este ámbito, el National Institute of Standards and Technology (NIST) en Estados Unidos es la máxima institución al respecto de los estándares en biometría. Las empresas desarrolladoras de estos sistemas pueden someter libremente sus motores a evaluación y el NIST publica los rankings de manera pública. 

Por ello, es importante utilizar sistemas reconocidos y evaluados internacionalmente que puedan garantizar un nivel de seguridad fiable y contrastado. 

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